Nuestro cuerpo nos habla, lo escuchamos?


Nos hemos olvidado de como nuestro cuerpo refleja lo que nuestra mente inconsciente esconde. Tu forma física, la forma en que te mueves, cualquier síntoma psicosomástico no es más que un reflejo externo de lo interno. Probablemente has oído en alguna ocasión de que a una persona le ha subido la tensión o que se le cae el pelo debido a la ansiedad. En estos casos se considera que la enfermedad es provocada por la mente, un fenómeno mental es la causa de un fenómeno fisiológico real. La reestructuración cognitiva de cara a modificar las creencias disfuncionales, técnicas de relajación y de conciencia corporal como el yoga son poderosas medicinas en estos casos. La continua observación de nuestra posición, movimientos, sensaciones, emociones, respiraciones, que se lleva a acabo en estas practicas para hacerlos conscientes y así trasformarlos, soltando lo que haya que soltar, acallando la mente observando lo que nos cuenta, son muy efectivos en estos casos.

Desde que empecé mi viaje, mis problemas de barrriga que me acompañan desde pequeña se han agravado. Primero pensé que me había intoxicado, que había cogido alguna bacteria por el agua o las frutas y verduras en India, luego empecé a pensar que tenía algo en los intestinos o que mi aparato digestivo no funcionaba con normalidad. Todo lo que como me sienta mal y me provoca un gran hinchazón de barriga y mucho gas. Me gusta siempre tratarme con cosas naturales pero cunado estoy muy desesperada acudo al médico y eso es lo que he hecho mis últimos días en Bali, me han hecho las mismas pruebas que siempre me hacen en España y una vez más los doctores siempre llegan a la conclusión de que no tengo nada que ellos puedan tratar.

Bali es de esos lugares en el mundo con una energía especial, tierra sagrada, tierra de dioses que hace que se manifieste aquello que necesita luz, mostrando aquello que necesitamos sea desvelado. No es casualidad que mi problema, que llevo arrastrando desde hace tanto tiempo, se haya agravado aquí. Ubud está siendo uno de esos lugares que me está sacudiéndo por dentro, sacando a la luz algunas de esas sombras de las que tanto me empeño en escapar. Curiosamente se están repitiendo mismas sensaciones y emociones vividas precisamente en este lugar hace 6 años cuando estuve aquí por primera vez en mi viaje de vuelta por el mundo.

Estoy haciendo mucho yoga, meditación y algunos rituales chamánicos y es precisamente a través de estás practicas donde conecto con mi verdadera sabiduría, donde la mente no interfiere y donde se me revela la información. Así fue como entendí como mi cuerpo me estaba hablando a gritos y yo no lo estaba escuchando buscando las respuestas y remedios fueras cuando quizás la única respuesta, la medicina, la tengo yo dentro.

El hara es la parte del cuerpo donde se digieren las emociones, esas que precisamente yo no quiero ver, de las que busco escapar antes que afrontar. Precisamente mis últimas practicas en Ubud, me han puesto justo delante de esas emociones tapadas de las que siempre escapo, sin dejarme otra opción que mirarlas de frente. Es cuando le ponemos consciencia a algo el primer paso para dejarlo ir. Trabajar la aceptación, mirar de frente de que tanto busco escapar y rechazo, llenarme de amor en esos momentos tan difíciles para envolver la situación con ese poder tan grande que todo lo cura y soltar soltar y soltar, a través de exhalaciones y movimientos en las danzas chamánicas, lo que poco a poco me va curando.

Espero que compartir mi experiencia, sirva de inspiración para empezar a prestar más atención y escuchar todo aquello que el cuerpo nos cuenta, lo que nos refleja fuera desde dentro. Porque solo nosotros podemos cambiar lo que nos contamos internamente y que reflejamos externamente.


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